BETALOC ZOK®
Betaloc ZOK, comprimidos de 50 mg y 100 mg
metoprolol succinato
Composición
Cada comprimido de Betaloc ZOK contiene 47.5 mg o 95 mg de metoprolol succinato, que corresponden a 50 mg y 100 mg de metoprolol tartrato.
Forma farmacéutica
Comprimidos de metoprolol de liberación controlada.
El comprimido Betaloc ZOK de 50 mg es redondo, de color blanco a blanquecino, con una
A
ranura en una cara y con la leyenda mO en la otra.
El comprimido Betaloc ZOK de 100 mg es redondo, de color blanco a blanquecino, con una
A
ranura en una cara y con la leyenda mS en la otra.
Indicaciones terapéuticas
Hipertensión: para reducir la presión arterial y disminuir el riesgo de morbi-mortalidad cardiovascular y coronaria (lo cual incluye la muerte súbita).
Angina de pecho.
Prevención de la muerte de origen cardiaco y del reinfarto tras la fase aguda del infarto de miocardio.
Arritmias cardiacas, en particular taquicardia supraventricular, reducción del ritmo ventricular en la fibrilación auricular y en caso de extrasístoles ventriculares.
Profilaxis de la migraña.
Posología y forma de administración
Betaloc ZOK debe tomarse una vez al día, de preferencia por la mañana. Los comprimidos Betaloc ZOK enteros así como las mitades deben deglutirse con un líquido, sin masticarse ni triturarse. La ingestión concomitante de alimentos no altera la biodisponibilidad.
La dosis debe ajustarse para evitar la bradicardia.
Hipertensión
La dosis recomendada de Betaloc ZOK en pacientes con hipertensión leve a moderada es de 50 mg una vez al día. En los pacientes que no responden a 50 mg, la dosis puede aumentarse a 100-200 mg una vez al día y/o combinarse con otros antihipertensivos.
Angina de pecho
La dosis recomendada de Betaloc ZOK es de 100-200 mg una vez al día. Si es necesario, Betaloc ZOK puede combinarse con otros antianginosos.
Arritmias cardiacas
La dosis recomendada de Betaloc ZOK es de 100-200 mg una vez al día.
Tratamiento profiláctico después de un infarto de miocardio
Se ha demostrado que el tratamiento a largo plazo por vía oral con dosis de metoprolol de 200 mg una vez al día reduce el riesgo de muerte (lo cual incluye la muerte súbita), así como el riesgo de reinfarto (también en pacientes diabéticos).
Trastornos de la función cardiaca con palpitaciones
La dosis recomendada es de 100 mg una vez al día. Si es necesario, la dosis puede aumentarse a 200 mg.
Profilaxis de la migraña
La dosis recomendada es de 100-200 mg una vez al día.
Insuficiencia renal
No es necesario ajustar la dosis en los pacientes con insuficiencia renal.
Insuficiencia hepática
Normalmente no es necesario ajustar la dosis en los pacientes con cirrosis hepática ya que el metoprolol no se une de manera importante a las proteínas (5-10%). Si existen signos de insuficiencia hepática grave (por ejemplo en pacientes sometidos a anastomosis portocava), debe considerarse una reducción de la dosis.
Pacientes de edad avanzada
No es necesario ajustar la dosis en los pacientes de edad avanzada.
Niños
Es limitada la experiencia sobre el tratamiento de niños con Betaloc ZOK.
Contraindicaciones
Bloqueo auriculoventricular de segundo o tercer grados, pacientes con insuficiencia cardiaca inestable y descompensada (edema pulmonar, hipoperfusión o hipotensión) y pacientes que reciben un tratamiento inotrópico continuo o intermitente con agonistas de los receptores b; bradicardia sinusal pronunicada y de importancia clínica, síndrome de disfunción del nodo sinusal, choque cardiogénico, trastornos graves de la circulación arterial periférica.
El metoprolol no debe administrarse si se sospecha de un infarto de miocardio agudo, si la frecuencia cardiaca es <45 latidos/minuto, el intervalo PQ >0.24 segundos o la presión arterial sistólica <100 mmHg.
Betaloc ZOK está contraindicado en los pacientes que han mostrado hipersensibilidad a algún componente del producto o a otros betabloqueadores.
Advertencias y precauciones especiales de empleo
Los pacientes tratados con betabloqueadores no deben recibir antagonistas del calcio del tipo del verapamilo por vía intravenosa.
Los pacientes asmáticos deben recibir generalmente un tratamiento concomitante con un agonista b2 (inhalado o en comprimidos). Puede ser necesario ajustar (elevar) la dosis de los agonistas b2 al empezar el tratamiento con Betaloc ZOK. Sin embargo, con Betaloc ZOK, el riesgo de interferencia con los receptores b2 es menor que con las formulaciones convencionales de bloqueadores selectivos b1 en comprimidos.
Durante el tratamiento con Betaloc ZOK, el riesgo de interferencia con el metabolismo de los carbohidratos o de ocultar una hipoglucemia es menor que durante el tratamiento con las formulaciones convencionales de bloqueadores selectivos b1 en comprimidos y mucho menor que con betabloqueadores no selectivos.
En los pacientes con insuficiencia cardiaca, la descompensación debe tratarse tanto antes del tratamiento con Betaloc ZOK como durante el mismo.
Muy raramente, Betaloc ZOK puede agravar un trastorno moderado de la conducción A-V preexistente (lo que podría conducir a un bloqueo auriculoventricular).
Si los pacientes desarrollan una bradicardia que va en aumento, debe reducirse la dosis de Betaloc ZOK o retirarse progresivamente el tratamiento.
Betaloc ZOK puede agravar los síntomas de trastornos de la circulación arterial periférica, principalmente por su efecto hipotensivo.
Al prescribir Betaloc ZOK a pacientes que padecen feocromocitoma, debe prescribirse un tratamiento concomitante con un bloqueador alfa.
Antes de la cirugía, el anestesiólogo debe ser informado de que el paciente está recibiendo Betaloc ZOK. No se recomienda interrumpir el tratamiento con betabloqueadores en los pacientes sometidos a cirugía.
Debe evitarse la interrupción abrupta del medicamento. La suspensión abrupta del bloqueo beta es peligrosa, en particular en los pacientes de alto riesgo, y puede aumentar el riesgo de infarto de miocardio y de muerte súbita. Por lo tanto, si es necesario suspender el tratamiento con Betaloc ZOK, de ser posible debe hacerse progresivamente en un periodo de por lo menos dos semanas dividiendo la dosis a la mitad en cada etapa, hasta una dosis final de medio comprimido de 50 mg durante un periodo mínimo de 4 días. Si el paciente presenta síntomas se recomienda retirar el medicamento más lentamente.
El choque anafiláctico puede adoptar una forma más grave en los pacientes que toman betabloqueadores.
Interacciones
El metoprolol es un sustrato metabólico de la isoenzima CYP2D6 del citocromo P450. Los medicamentos inductores o inhibidores enzimáticos pueden influir en las concentraciones plasmáticas de metoprolol. Estas pueden aumentar con la coadministración de compuestos metabolizados por la isoenzima CYP2D6, a saber, antiarrítmicos, antihistamínicos, antagonistas de los receptores de histamina 2, antidepresores, antipsicóticos e inhibidores de la COX-2. La rifampicina disminuye las concentraciones plasmáticas de metoprolol, mientras que el alcohol y la hidralacina pueden elevarlas.
Deben vigilarse de cerca los pacientes que reciben un tratamiento concomitante con bloqueadores de los ganglios simpáticos, otros betabloqueadores (por ejemplo colirios) o inhibidores de la monoamino-oxidasa (MAO).
Los betabloqueadores deben retirarse varios días antes de suspender el tratamiento concomitante con clonidina.
Al administrar el metoprolol de manera concomitante con antagonistas del calcio del tipo del verapamilo y del diltiazem, y/o con antiarrítmicos, los pacientes deben vigilarse para detectar posibles efectos inotrópicos y cronotrópicos negativos. Los pacientes tratados con betabloqueadores no deben recibir antagonistas del calcio del tipo del verapamilo por vía intravenosa.
Los betabloqueadores pueden potenciar los efectos inotrópicos y dromotrópicos negativos de los antiarrítmicos (amiodarona y medicamentos del tipo de la quinidina).
La coadministración de glucósidos digitálicos y betabloqueadores puede incrementar el tiempo de conducción auriculoventricular y provocar bradicardia.
En los pacientes tratados con betabloqueadores, los anestésicos inhalados potencian el efecto cardiodepresor.
El tratamiento concomitante con la indometacina u otros medicamentos que inhiben la prostaglandina-sintetasa pueden atenuar el efecto antihipertensivo de los betabloqueadores.
En ciertas condiciones, cuando se administra adrenalina a pacientes tratados con betabloqueadores, los betabloqueadores cardioselectivos interfieren mucho menos con el control de la presión arterial que los betabloqueadores no selectivos.
Puede ser necesario reajustar la dosis de los antidiabéticos orales en los pacientes tratados con betabloqueadores.
Embarazo y lactancia
Como la mayoría de los medicamentos, Betaloc ZOK no debe administrarse durante el embarazo ni la lactancia a menos que se considere indispensable. Como todos los medicamentos antihipertensivos, los betabloqueadores pueden provocar efectos secundarios (por ejemplo, bradicardia) en el feto, el recién nacido y el lactante.
Sin embargo, si las dosis que recibe la madre están dentro de los límites terapéuticos, la cantidad de metoprolol ingerida a través de la leche materna parece ejercer un efecto betabloqueador insignificante en el bebé.
Efectos en la capacidad para conducir y utilizar máquinas
Antes de conducir un vehículo o utilizar máquinas, los pacientes deben conocer su grado de reacción a Betaloc ZOK ya que pueden ocurrir ocasionalmente mareos o cansancio.
Reacciones adversas
Betaloc ZOK es bien tolerado y las reacciones adversas han sido generalmente leves y reversibles. Se han notificado las siguientes reacciones adversas en los estudios clínicos o durante la utilización normal del medicamento, principalmente con comprimidos Betaloc convencionales (metoprolol tartrato). En muchos casos no se ha establecido una relación entre la reacción y el tratamiento con Betaloc. Se emplea la siguiente clasificación de la frecuencia de las reacciones adversas: muy frecuentes (> 10%), frecuentes (1-9.9%), poco frecuentes (0.1-0.9%), raras (0.01-0.09%) y muy raras (<0.01%).
Trastornos cardiovasculares
Frecuentes: bradicardia, trastornos posturales (muy raramente acompañados de síncope), extremidades frías, palpitaciones.
Poco frecuentes: deterioro transitorio de los síntomas de insuficiencia cardiaca, choque cardiogénico en pacientes con infarto de miocardio agudo*, bloqueo auriculoventricular de primer grado, edema, dolor precordial.
Raros: trastornos de la conducción cardiaca, arritmias.
Muy raros: gangrena en pacientes con trastornos preexistentes graves de la circulación periférica.
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* Frecuencia un 0.4% mayor que con el placebo en un estudio de 46000 pacientes con infarto de miocardio agudo, en los que la frecuencia de choque cardiogénico fue del 2.3% en el grupo tratado con el metoprolol y del 1.9% en el grupo placebo (en el subconjunto de pacientes con un bajo índice de riesgo de choque). El índice de riesgo de choque se basó en el riesgo absoluto de choque de cada paciente calculado en función de la edad, el sexo, el tiempo transcurrido, la clase de Killip, la presión arterial, la frecuencia cardiaca, las anomalías del ECG y los antecedentes de hipertensión. El grupo con un bajo índice de riesgo de choque representa los pacientes en los que se recomienda el uso del metoprolol para el infarto de miocardio agudo.
Trastornos del sistema nervioso central
Muy frecuentes: cansancio.
Frecuentes: mareos, cefalea.
Poco frecuentes: parestesia, calambres musculares.
Trastornos gastrointestinales
Frecuentes: náuseas, dolor abdominal, diarrea, estreñimiento.
Poco frecuentes: vómito.
Raros: boca seca.
Trastornos hematológicos
Muy raros: trombocitopenia.
Trastornos hepáticos
Raros: valores anormales de los parámetros de la función hepática
Muy raros: hepatitis
Trastornos musculoesqueléticos
Muy raros: artralgia.
Trastornos del metabolismo
Poco frecuentes: aumento de peso
Trastornos psiquiátricos
Poco frecuentes: depresión, trastornos de la concentración, somnolencia o insomnio, pesadillas.
Raros: nerviosismo, ansiedad, impotencia/disfunción sexual.
Muy raros: amnesia/trastornos de la memoria, confusión, alucinaciones.
Trastornos respiratorios
Frecuentes: disnea con el ejercicio
Poco frecuentes: broncospasmo
Raros: rinitis
Trastornos de los órganos de los sentidos
Raros: trastornos visuales, ojos secos y/o irritados, conjuntivitis.
Muy raros: acúfenos, disgeusia.
Trastornos de la piel
Poco frecuentes: exantema (en forma de urticaria psoriasiforme y lesiones cutáneas distróficas), aumento de la sudación.
Raros: alopecia
Muy raros: reacciones de fotosensibilidad, agravación de la psoriasis.
Sobredosis
Síntomas
La sobredosis de Betaloc ZOK puede conducir a hipotensión grave, bradicardia sinusal, bloqueo auriculoventricular, insuficiencia cardiaca, choque cardiogénico, paro cardiaco, broncospasmo, trastornos de la conciencia / coma, náuseas, vómito y cianosis.
La ingestión concomitante de alcohol, antihipertensivos, quinidina o barbitúricos puede agravar el estado del paciente.
Los primeros signos de sobredosis se manifiestan de 20 minutos a 2 horas después de ingerir el medicamento.
Tratamiento
Carbón activado y, si es necesario, lavado gástrico. En presencia de hipotensión grave, bradicardia e insuficiencia cardiaca inminente, administrar por vía intravenosa un agonista b1 (por ejemplo, prenalterol) en intervalos de 2-5 minutos, o por infusión continua hasta conseguir el efecto deseado. Si no se dispone de un agonista b1 selectivo, puede utilizarse la dopamina. También puede administrarse sulfato de atropina por vía intravenosa a fin de bloquear el nervio vago.
Si no se consigue un efecto satisfactorio, pueden administrarse otros simpaticomiméticos como la dobutamina o la noradrenalina.
También puede administrarse una dosis de glucagón de 1-10 mg. Puede ser necesario un marcapasos. Para combatir el broncospasmo, puede administrarse un agonista b2 por vía intravenosa.
Nótese que las dosis necesarias de medicamentos (antídotos) para tratar la sobredosis del bloqueo beta son mucho mayores que las dosis terapéuticas recomendadas normalmente. Esto se debe a que los receptores beta se encuentran ocupados por un bloqueador beta.
Propiedades farmacodinámicas
El metoprolol es un bloqueador b1 selectivo, es decir que bloquea los receptores b1 con dosis mucho menores que las que se necesitan para bloquear los receptores b2.
El metoprolol ejerce un efecto estabilizador de membranas insignificante y carece de actividad agonista parcial.
El metoprolol reduce o inhibe el efecto agonista de las catecolaminas en el corazón (que se liberan durante el estrés físico y mental). Esto significa que el metoprolol atenúa los aumentos de la presión arterial y de la frecuencia, el gasto y la contractilidad cardiacos producidos habitualmente por el incremento agudo de las catecolaminas. En presencia de altas concentraciones endógenas de adrenalina, el metoprolol interfiere mucho menos con el control de la presión arterial que los betabloqueadores no selectivos.
Cuando es necesario, Betaloc ZOK puede administrarse en combinación con un agonista b2 a los pacientes con síntomas de enfermedad pulmonar obstructiva. Al administrarse dosis terapéuticas junto con un agonista b2, Betaloc ZOK interfiere menos que los betabloqueadores no selectivos con la broncodilatación provocada por el agonista b2.
Betaloc ZOK produce un perfil de concentraciones plasmáticas y un efecto (bloqueo b1) uniformes durante 24 horas, al contrario de las formulaciones convencionales de bloqueadores b1 selectivos en comprimidos.
Debido a que no se producen picos pronunciados de las concentraciones plasmáticas, la formulación de Betaloc ZOK mejora la selectividad b1 clínica frente a las formulaciones convencionales de bloqueadores b1 selectivos en comprimidos. Por otra parte, es menor el riesgo potencial de efectos secundarios debidos a las concentraciones plasmáticas máximas, como bradicardia y piernas cansadas. Betaloc ZOK interfiere menos con la liberación de insulina y el metabolismo de los carbohidratos que los betabloqueadores no selectivos.
Betaloc ZOK interfiere mucho menos con la respuesta cardiovascular a la hipoglucemia que los betabloqueadores no selectivos.
Estudios a corto plazo han mostrado que Betaloc ZOK puede conducir a un ligero aumento de los triglicéridos y a una disminución de los ácidos grasos libres en la sangre. En algunos casos se ha observado una pequeña disminución de las lipoproteínas de alta densidad (HDL), aunque menor que con betabloqueadores no selectivos. Sin embargo, en un estudio de varios años de duración se registró una reducción significativa de las concentraciones séricas de colesterol total después del tratamiento con el metoprolol.
Durante el tratamiento con Betaloc ZOK, la calidad de vida de los pacientes no se ve afectada e incluso mejora.
Tras un infarto de miocardio se ha observado una mejora de la calidad de vida después del tratamiento con el metoprolol.
Propiedades farmacocinéticas
Absorción y distribución
Betaloc ZOK se absorbe por completo después de la administración oral. Debido a un considerable efecto de primer paso, la biodisponibilidad sistémica del metoprolol es de aproximadamente un 50% después de una dosis oral única. La biodisponibilidad disminuye alrededor de un 20-30% con la preparación de liberación controlada con respecto al comprimido convencional, pero se ha demostrado que esto no afecta la eficacia clínica ya que el área bajo la curva del efecto en la frecuencia cardiaca es igual a la obtenida con los comprimidos convencionales. El metoprolol no se une de manera importante a las proteínas (aproximadamente un 5-10%).
Metabolismo y eliminación
El metoprolol es objeto de metabolismo oxidativo en el hígado, principalmente por parte de la isoenzima CYP2D6. Se han identificado tres metabolitos principales, aunque ninguno ejerce un efecto betabloqueador de importancia clínica.
En general, puede recuperarse en la orina más del 95% de una dosis oral. Alrededor del 5% de la dosis administrada se excreta en la orina en forma intacta, y esta proporción aumenta hasta el 30% en casos aislados. La vida media de eliminación del plasma del metoprolol es de 3.5 horas en promedio (mínimo: 1 hora; máximo: 9 horas). La depuración total es de aproximadamente 1 litro por minuto.
Con respecto a los jóvenes, los pacientes de edad avanzada no muestran cambios significativos de la farmacocinética del metoprolol. La biodisponibilidad sistémica y la eliminación del metoprolol no varían en los pacientes con insuficiencia renal, aunque es menor la excreción de metabolitos. Se ha observado una acumulación significativa de metabolitos en los pacientes con una velocidad de filtración glomerular < 5 ml/min. Sin embargo, dicha acumulación no acentúa el bloqueo beta.
La disfunción hepática influye poco en la farmacocinética del metoprolol ya que éste no se une de manera importante a las proteínas. Sin embargo, en los pacientes con cirrosis hepática grave y anastomosis portocava, puede aumentar la biodisponibilidad del metoprolol y disminuir la depuración total. Los pacientes con anastomosis portocava tuvieron una depuración total de aproximadamente 0.3 litros/min y un área bajo la curva de concentraciones plasmáticas en función del tiempo (ABC) hasta 6 veces mayor que los voluntarios sanos.
Lista de excipientes
Etilcelulosa, hidroxipropilcelulosa, hipromelosa, celulosa microcristalina, parafina, macrogol, dióxido de silicio, estearilfumarato sódico, dióxido de titanio (E 171).
Período de validez
Véase la caja extena.
Precauciones especiales de conservación
No conservar a más de 30°C.
Tamaño del envase
Véase el tamaño del envase en la caja externa.
Fecha de revisión del texto
Septiembre del 2006
Betaloc ZOK es una marca registrada del grupo AstraZeneca.
©AstraZeneca 2006
AstraZeneca AB, Södertälje, Suecia
Revisión 31 Octubre - 2008.
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